En el marco de una emotivo acto de entrega de anillos de campeonato, celebrado en el estadio Alfonso “Chico” Carrasquel, el equipo Caribes de Anzoátegui le recordó a su fanaticada el porqué es el actual monarca de la pelota criolla, al vencer con comodidad al conjunto Cardenales de Lara, con pizarra de 5 carreras por 0, y así asegurar con dos victorias la serie de tres encuentros que finaliza este domingo.
Los orientales, pese a llenar las bases en los primeros dos episodios, no fue sino hasta el tercer capítulo que pudieron capitalizar a la ofensiva, y tras par de sencillos de Mike Wilson y Alexis Espinoza, y un boleto a Luis Ugueto que volvió a trancar la autopista, Niuman Romero se encargó de romper la paridad con elevado de sacrificio al centro, que puso en ventaja a los locales 1×0.
El encuentro se mantuvo por la mínima, y centrado en un intenso duelo de pitcheo, hasta la llegada del octavo episodio, en el cual el relevo crepuscular no las tuvo todas consigo y luego de recibir un rally de cuatro anotaciones, vio como se alejaban las posibilidades de una remontada salvadora.
La entrada la abrió Mike Wilson quien fue caminado a la inicial, y con sencillo de Alexis Espinoza y doble de Luis Ugueto, los aborígenes elevaron su cuenta a tres. Par de pasaportes corridos a José Gil y Gorkys Hernández llenaron las almohadillas, y otro par de boletos a Jeremy Moore y Luis Núñez, bastaron para que los indígenas amarraran el encuentro, 5-0.
Por el lado crepuscular, su única oportunidad clara de anotar también se produjo en el octavo, cuando con dos corredores en las bases y par de outs, tuvieron en Luis Valbuena la posibilidad de al menos borrar el blanqueo, pero un enfocado Brayan Villarreal lo sacó de paso con ponche, y en un noveno por la vía del 1,2,3 cortesía de Alex Serrano, los de casa conservar el marcador, y a su vez el triunfo, de 5 carreras por 0.
El lauro fue para el serpentinero Ramón Ramírez (1-1), quien durante siete episodios silenció la ofensiva roja al permitirle sólo par de hits, un boleto, sin carreras y cinco abanicados, mientras que la derrota fue para Luis Avilán (1-1), que pese a llegar con una efectividad inmaculada no tuvo el control de sus presentaciones anteriores, manteniéndose sólo por dos y dos tercios, en los cuales le hicieron una rayita, con cinco hits y cuatro pasaportes.
Prensa LVBP